Cada cuánto deberías respaldar los datos de tu negocio
La pregunta no es si vas a tener un problema con tus datos, es cuándo. Un disco que se rompe, un ransomware, un café arriba del teclado, alguien que borra la carpeta equivocada. Pasa, y siempre pasa en el peor momento.
La buena noticia: con un respaldo bien armado, cualquiera de esos desastres pasa de ser una catástrofe a una molestia de diez minutos.
La regla 3-2-1
Es el estándar y funciona para cualquier negocio:
- 3 copias de tus datos (la original más dos respaldos)
- 2 tipos de soporte distintos (por ejemplo un disco externo y la nube)
- 1 copia fuera del local (por si hay robo, incendio o inundación)
Si cumplís estas tres, estás cubierto contra prácticamente todo.
¿Cada cuánto?
Depende de cuánto trabajo estés dispuesto a perder. La pregunta clave es: si pierdo todo lo de hoy, ¿cuánto me cuesta rehacerlo?
- Datos que cambian todo el día (facturación, pedidos, base de clientes): respaldo automático diario, mínimo.
- Datos que cambian poco (documentos, plantillas, fotos): respaldo semanal alcanza.
- Sistemas completos: una imagen mensual para poder reinstalar todo rápido si hace falta.
El error más común
Tener respaldos… que nunca se probaron. Un respaldo que no podés restaurar no es un respaldo, es una ilusión. Al menos una vez cada tanto hay que probar que la copia realmente se puede recuperar.
Automatizalo y olvidate
El mejor respaldo es el que se hace solo. Si depende de que vos te acuerdes de copiar una carpeta, tarde o temprano se va a olvidar. La configuración correcta corre sola, en silencio, y solo te avisa si algo falla.
Si no estás seguro de que tus datos estén realmente protegidos, escribime y lo revisamos juntos. Más vale prevenir.